martes, 2 de noviembre de 2010

Historia Organizativa de la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi 1936-1939 III

La Marina Auxiliar en Cantabria
Después de abandonar Bilbao y la base naval de Portugalete la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi se reorganizo en los puertos cántabros donde había encontrado refugio. En Santander, en un edificio próximo al puerto, sito en el nº 61 dela avenida de Pablo Iglesias, se instalaron las nuevas oficinas de la Jefatura de la Marina vasca. La Jefatura tenía ahora dimensiones mas reducidas. Además de Joaquín de Egia, que había escogido a Andrés de Atela como secretario, solo subsistían los negociados de Administración (Eugenio Pedro Jiménez), Reparaciones (Francisco de Zabaleta) e Intendencia (Cándido Caballero), con apenas una docena de personas mas para los servicios administrativos y de tierra. Aun seguían dependiendo de la Marina Auxiliar más de 600 hombres repartidos entre los buques de las Fuerzas Navales del Cantábrico, los bous, los dragaminas, los servicios de la Jefatura y los buques internados en Francia, sin incluir los escapados a Francia o los que no pudieron evacuar Bilbao. Después de regresar a Santander los destructores Císcar y José Luis Díez, dos tercios de los tripulantes embarcados por la Marina de Euzkadi fueron desembarcados, volviendo a bordo las antiguas dotaciones que habían sido desalojadas en Bilbao. El personal desembarcado de los destructores ocupo otra vez los puestos dejados en los bous y los que excedían en estos pasaron a los dragaminas o a unidades del Ejército, aumentando de esta manera las dotaciones de todos los buques.
En Santoña se hallaba fondeada una pequeña escuadrilla compuesta por los bous Bizkaya, Gipuzkoa, Gazteiz e Iparreko-Izarra, los dragaminas D-12, D-16, D-17, la lancha auxiliar L-6 y las canoas Aitor, Trinkertxu y Berabille. Inicialmente desempeño el mando de esta escuadrilla José Antonio Sopelana pero a los pocos días fue autorizado a marchar a Francia y le sustituyo desde el 5 de julio Alejo Bilbao, que había dimitido de su puesto de comisario político del Císcar en solidaridad con los tripulantes desembarcados. La perdida del “paraguas” que suponían las baterías de Punta Gálea y Punta Lucero, limitaba considerablemente la capacidad operativa de los bous que además estaban necesitados de un profundo repaso. Por otro lado, al concentrarse en Santander todos los buques de guerra republicanos se hacia necesario proteger el puerto con artillería.
Con ese objeto, el 21 de junio, a instancias de la Jefatura del Ejercito del Norte, después de consultar con los mandos navales y con el Gobierno Vasco, se ordeno desmontar los cañones de los bous Gipuzkoa, Bizkaia e Iparreko-Izarra. Los barcos quedaron desartillados el 22. Sus cañones –con los que se pretendía reforzar las defensas costeras de Santander–, ametralladoras y todo el armamento portátil de que disponían fue desembarcado y trasladado a la capital montañesa el 10 de julio.
En Santander, la Jefatura de Marina mantenía todavía bajo sus ordenes directas los dragaminas D-1, D-2, D-7, D-8, D-9, D-10, D-11, D-13, D-14, D-19, D-21, D-22 y D-23 y las lanchas auxiliares L-1, L-3 y L-5. Finalmente en Francia permanecían internados el Donostia, D-3, D-4, Epailla 5, la L-4 y la Txepetx. El D-5 y el D-6 continuaban en misión especial con Lezo. El 22 entraron en San Vicente de la Barquera y volvieron a salir el 25 hacia Saint Nazaire, de donde ya no regresarian272. Como jefe de la Flotilla de Dragaminas se nombro al capitán del D-7, Jesús Aldamiz-Gogeascoa, ya que Ramón Garayalde estaba entre los escapados a Francia.
Santander se había convertido ahora en la base y sede de las Fuerzas Navales del Cantábrico. Después de la deserción de Navarro y de Agullo, asumió provisionalmente el mando el teniente de navío Gerardo López de Arce, hasta que el 24 de junio fue designado para el puesto el delegado marítimo de Santander, capitán de fragata retirado Juan Antonio Villegas, y el paso a ser jefe del Estado Mayor. Hombre de edad avanzada, Villegas se vio pronto abrumado por las responsabilidades del puesto y pidió su relevo. Volvió a nombrarse al capitán de navío Valentín Fuentes273, que tomo posesión el 9 de julio. Tuvo como asesor a un oficial ruso Aleksandr P. Aleksandrov (Sr. Falcón) y a primeros de agosto nombro jefe de su Estado Mayor a otro, Arkadi V. Kruchonyj (CC Miguel Sebastián).
En Santander se concentraron el José Luis Díez, el Císcar, C-2, C-4, C-6 y el Torpedero nº3. Para nuevo comandante del José Luis Díez se designo en junio al teniente de navío José Mª García Presno y en julio se sustituyo al comandante del C-2, teniente de navío Eugenio Calderón por el alférez de navío José Luis Ferrando Talayero, otro oficial de simpatías franquistas que acabaría desertando. Los medios de observación aérea habían quedado reducidos al Sikorsky adquirido por el Gobierno Vasco y un hidroavión Savoia 62 con problemas de mantenimiento. El Sikorsky, una vez completada su reparación, realizo un vuelo de prueba el 30 de julio, con tan mala fortuna que, por no llevar pintadas las insignias correspondientes, al avistarlo unos cazas republicanos no lo reconocieron como propio y lo derribaron.
Mientras las FNC se acomodaban en Santander, la Flotilla de Bous de Pasajes trasladaba su base a Bilbao el 28 de junio, donde se establecía como comandante de Marina el capitán de navío Félix Bastarreche, asignándole los bous Denis, Ciriza, Tritonia, Tito y el Torpedero nº7, mientras el Virgen de Iciar y el Alcázar de Toledo se destinaban a la Flotilla de Ribadeo. Ya avanzada la campana se incorporarían en agosto el Torpedero nº2 y el bou Virgen de Begoña (ex Iruña, encontrado en Bilbao) y en septiembre el Santa Rosa (ex Gazteiz, apresado en Santoña en agosto). Además de estos bous y de los de la Flotilla de Ribadeo, estaba la Flotilla de Dragaminas, bajo el mando del teniente de navío Carlos Pardo, que iría rastreando todos los puertos del Cantábrico a medida que se iban ocupando. El grueso de las fuerzas del Departamento Marítimo de El Ferrol (Contralmirante Luis de Castro) destinadas al bloqueo del Cantábrico lo constituían el crucero Almirante Cervera (CN Manuel Moreu), sustituido durante un corto periodo de tiempo –entre el 23 y el 30 de julio– por el Baleares (CN Manuel Vierna), los minadores Júpiter y Vulcano –que se incorporaría en agosto–, los cruceros auxiliares Ciudad de Valencia y Ciudad de Palma y el guardacostas Galerna. Como medios de exploración aérea se situaron un hidroavión Dornier Wal en Ribadeo y otros dos en Bilbao, a los que se sumo un tercero en agosto. El destructor Velasco permanecería en El Ferrol efectuando grandes reparaciones en su sistema de propulsión y no se reincorporaría al servicio hasta después de finalizada la campana en el Cantábrico.

Notas

272 De Saint Nazaire pasarían a La Pallice el 9-8-37 y mas tarde a Sables d’Olonne.
273 Decreto de 30-6-37 (Gaceta de la República, no182, 1-7-37).

Fuente
Euzkadiko Gudontzidia -La Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi (1936-39)
Autor Juan Pardo San Gil
Idioma Euskera y Castellano
Editorial Untzi Museoa-Museo Naval de Donostia-San Sebastián
Año de edición 2008, primera edición en 1998
Agradecimientos a:
Juan Pardo San Gil
Untzi Museoa-Museo Naval de Donostia-San Sebastián
http://um.gipuzkoakultura.net/index-es.php??
Nota
Los textos que he seleccionado son literales respetando ortografía, nombres propios, toponimia y denominaciones de aviones, buques y bandos políticos
El bando “Rebelde” puede leerse también como “Franquista” ó “Nacional”
El bando “Gubernamental ”puede leerse también como “Republicano”

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